El Plan Estratégico 2023-2027 de la CME establece una hoja de ruta para reavivar y aumentar la influencia del movimiento mundial en favor de la educación, posicionando a la CME como la voz líder de la sociedad civil en materia de derecho a una educación pública gratuita, inclusiva y de calidad, y al aprendizaje permanente para todos. Basado en un diagnóstico de la profundización de las crisis en la educación —incluidos los reveses posteriores a la pandemia, la creciente privatización, la discriminación y la reducción del espacio cívico—, el plan define tres prioridades globales de promoción y campaña: transformar la educación, garantizar la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas, y asegurar una financiación justa y sostenible de la educación. Para avanzar en estas prioridades, la CME reafirma sus compromisos fundamentales con el aprendizaje permanente, la igualdad y la inclusión, unos sistemas de educación pública sólidos y la valoración e inversión en los docentes, los estudiantes y sus sindicatos.
Entre 2023 y 2027, la CME perseguirá un objetivo general —reavivar y aumentar la influencia del movimiento mundial en favor de la educación— a través de cuatro objetivos estratégicos: aumentar la influencia mediante la promoción y las campañas; diversificar y ampliar su membresía, sus redes y su reputación; fortalecer la capacidad colectiva de influencia de sus miembros; y reforzar la sostenibilidad y la rendición de cuentas del movimiento. Entre las acciones clave se incluyen campañas coordinadas a nivel mundial y nacional, una mayor participación de los jóvenes y los estudiantes, la ampliación de la generación de conocimientos y el aprendizaje, alianzas estratégicas más allá del sector educativo y una secretaría reforzada para apoyar a los miembros, respaldada por un plan de hitos claro y un marco de seguimiento, evaluación y aprendizaje.