ÁREA DE ENFOQUE › Género e inclusión

Igualdad de género y educación inclusiva

El área de interés de GCE sobre la inclusión de género promueve sistemas educativos libres de discriminación y prejuicios, y fomenta sociedades más justas, igualitarias y libres de violencia. El movimiento considera que la igualdad de género es inseparable del derecho a una educación pública gratuita, inclusiva y de calidad para todos los alumnos.

¿POR QUÉ LA INCLUSIÓN DE GÉNERO?

La desigualdad de género y la discriminación por motivos de discapacidad, raza, etnia, clase social, ubicación, religión, situación migratoria y otras características sociales siguen determinando quién accede a la educación, permanece en ella y tiene éxito. El retroceso global en los derechos de las mujeres y las personas de orientación sexual, identidad y expresión de género y características sexuales diversas (SOGIESC) socava los avances y restringe el acceso a una educación integral y basada en los derechos.

La violencia de género relacionada con la escuela sigue siendo generalizada, mientras que las mujeres siguen soportando una carga desproporcionada de trabajo de cuidados no remunerado, que se agrava cuando no existe una educación pública y gratuita en la primera infancia, la enseñanza primaria y la enseñanza secundaria inferior. Estas realidades hacen que los enfoques de la educación que transforman las relaciones de género y tienen en cuenta las intersecciones sean una prioridad urgente.

NUESTRA VISIÓN DE UNA EDUCACIÓN TRANSFORMADORA EN MATERIA DE GÉNERO

La CME defiende la educación como un derecho fundamental para todas las personas, independientemente de su género, orientación sexual, expresión de género, identidad y características sexuales. El movimiento entiende que la desigualdad de género se entrecruza con otras formas de opresión, como el racismo, la discriminación por motivos de discapacidad y la xenofobia, lo que requiere respuestas que desafíen la discriminación múltiple de forma simultánea.

La CME actúa para que las políticas, los sistemas y los contenidos educativos promuevan formas de pensar y actuar más justas e igualitarias, y ayuden a las personas a tomar decisiones informadas sobre sus vidas, sus cuerpos y sus relaciones. La educación no debe perpetuar normas discriminatorias, estereotipos de género rígidos o la aceptación de la violencia como herramienta para imponer el patriarcado y otras jerarquías de poder.

CON QUIENES ESTAMOS

El área de interés «Inclusión de género» se centra en la solidaridad con las personas más afectadas por las exclusiones por motivos de género y otras formas de exclusión que se entrecruzan en la educación y a través de ella.

  1. Todas las mujeres y niñas que no asisten a la escuela o que son expulsadas de ella debido a políticas injustas y normas, creencias y prácticas nocivas basadas en el género que limitan sus opciones educativas y profesionales.
  2. Todas las personas con orientación sexual, identidad y expresión de género o características sexuales no normativas que se enfrentan a la exclusión, la invisibilización o el daño a través de políticas educativas, contenidos y culturas institucionales restrictivas.
  3. Todos los estudiantes que sufren discriminación por motivos de discapacidad, raza, etnia, idioma, edad, ubicación, religión o creencias, condición de migrante o refugiado, o cualquier otra condición de minoría.
  4. Todas las personas que se oponen al sexismo, el heterosexismo, la homofobia, la transfobia, el racismo, el capacitismo, el clasismo y otras formas de opresión social y económica en los espacios educativos.

LO QUE PIDE LA EPT

En todas sus prioridades, la CME promueve una serie de peticiones fundamentales sobre la igualdad y la inclusión en la educación.

  1. Los gobiernos deben cumplir sus compromisos de proporcionar una educación pública gratuita, inclusiva y de calidad, sin discriminación por motivos de género, orientación sexual, expresión de género, identidad o características, o cualquier otra condición.
  2. Las leyes, políticas, planes de estudio y prácticas educativas deben ajustarse a las normas internacionales y regionales de derechos humanos, incluidas las garantías de no discriminación e igualdad de género.
  3. Los sistemas educativos deben prevenir y abordar la violencia de género relacionada con la escuela, proteger los derechos y la seguridad de todos los alumnos y el personal, y garantizar mecanismos accesibles de denuncia y rendición de cuentas.
  4. La educación sexual integral y basada en datos empíricos debe apoyar los derechos de los alumnos, la autonomía corporal, la diversidad y las relaciones saludables, en lugar de reproducir contenidos binarios, sesgados o estigmatizantes.

CÓMO ACTÚA EL MOVIMIENTO

La CME integra la igualdad de género y la inclusión en todas sus prioridades globales —Transformar la educación, Educación en situaciones de emergencia y crisis, y Financiación de la educación— así como a través de una estrategia específica de género. Sus miembros abogan por leyes, presupuestos y planes del sector educativo que respondan a las cuestiones de género, y cuestionan las tendencias de financiación y privatización que agravan las desigualdades de género.

A través de la investigación, las campañas y los espacios de aprendizaje, la CME apoya a las coaliciones para que adopten enfoques transformadores en materia de género en sus actividades de promoción, seguimiento y creación de movimientos. El movimiento también impulsa el liderazgo equilibrado en materia de género y la participación significativa de las mujeres, las niñas y las personas de diversa orientación sexual, identidad de género y expresión de género (SOGIESC) en la toma de decisiones sobre educación a nivel local, nacional, regional y mundial.