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Aprendizaje permanente: hacer realidad el derecho a aprender a cualquier edad
El área de interés del Aprendizaje a lo largo de toda la vida de la CME promueve sistemas educativos que garantizan oportunidades de aprendizaje para todas las personas, en todas las etapas de la vida, tanto dentro como fuera de la escolarización formal. El movimiento considera el aprendizaje a lo largo de toda la vida como una parte fundamental del derecho a la educación y esencial para unas sociedades justas y sostenibles.
Índice
EL DERECHO A APRENDER A LO LARGO DE TODA LA VIDA
La CME cree que todas las personas, sin discriminación alguna, tienen derecho al aprendizaje permanente. Esto significa el derecho a beneficiarse de oportunidades de aprendizaje formal, no formal e informal desde la primera infancia hasta la vejez.
Los gobiernos deben respetar, proteger y cumplir este derecho haciendo que la educación sea disponible, accesible, aceptable y adaptable para los alumnos de todas las edades. El aprendizaje permanente debe responder a las diversas necesidades de las personas y apoyar su capacidad para participar plenamente en la vida social, económica, cultural y política.
LAGUNAS Y RETOS
En muchos países, el aprendizaje permanente aún está lejos de ser una realidad. Persisten deficiencias críticas en tres áreas principales: la atención y educación de la primera infancia (AEPI), la educación para los niños y jóvenes que no asisten a la escuela y el aprendizaje y la educación de adultos (ALE).
Estas brechas agravan las desigualdades existentes, en particular para los niños con discapacidad y los que se enfrentan a la pobreza, los conflictos, el desplazamiento o la discriminación. Sin una inversión pública sostenida, millones de personas se ven privadas de la oportunidad de reincorporarse a la educación, reciclarse y adaptarse a unos mercados laborales y unas sociedades en rápida evolución.
LO QUE PIDE LA EPT
El aprendizaje permanente es una de las reivindicaciones fundamentales de la CME y está presente en todas sus prioridades globales. En esta área prioritaria, el movimiento insta a los gobiernos y a la comunidad internacional a:
- Reconocer y garantizar el derecho al aprendizaje permanente en las leyes, las políticas y los marcos de financiación, basándose en las disposiciones internacionales y regionales en materia de derechos humanos.
- Aumenten la inversión pública para ampliar la educación infantil pública y gratuita, las oportunidades para los adolescentes y jóvenes que no asisten a la escuela, y el aprendizaje y la educación de adultos.
- Diseñen una educación y una formación que satisfagan las necesidades de los alumnos en toda su diversidad y contribuyan a sociedades más justas y sostenibles.
- Garanticen que las oportunidades de aprendizaje permanente sean accesibles, asequibles y pertinentes, entre otras cosas mediante itinerarios flexibles, el reconocimiento del aprendizaje previo y la oferta basada en la comunidad.
APRENDIZAJE PERMANENTE EN UN MUNDO CAMBIANTE

Los rápidos cambios relacionados con la crisis climática, la tecnología y las economías en transformación exigen un aprendizaje y un reciclaje profesional continuos. Por lo tanto, los sistemas educativos deben adoptar un enfoque genuino de aprendizaje permanente, en lugar de limitar sus ambiciones a unos pocos años de escolarización.
La CME destaca el potencial de las soluciones digitales y tecnológicas para apoyar el acceso y la continuidad del aprendizaje de quienes se enfrentan a obstáculos, al tiempo que insiste en que la tecnología se utilice de forma inclusiva y basada en los derechos. El aprendizaje permanente también sustenta la labor de la CME en materia de transformación de la educación, justicia climática, igualdad de género y financiación, ya que sus miembros abogan por decisiones políticas y presupuestarias que hagan que el aprendizaje sea verdaderamente permanente para todos.