El Informe GEM sobre la Juventud 2026, titulado «Liderar con la juventud», muestra que, aunque los gobiernos invitan cada vez más a los jóvenes a participar en los debates sobre educación, su influencia significativa en las decisiones sigue siendo la excepción y no la norma.
Basándose en encuestas realizadas a 93 gobiernos y 101 organizaciones juveniles y estudiantiles de todo el mundo, el informe concluye que solo uno de cada tres países cuenta con organismos formales que exigen la participación de los jóvenes o los estudiantes en la toma de decisiones sobre educación, aunque tres de cada cuatro han celebrado consultas con los jóvenes en los últimos tres años. Muchas organizaciones juveniles afirman que se les consulta, pero que no se les escucha realmente: la mayoría dice que sus comentarios rara vez cambian las políticas finales, y menos de uno de cada tres se siente frecuentemente involucrado; solo uno de cada cinco se siente realmente valorado como socio.
El informe documenta cómo está surgiendo el liderazgo juvenil en las escuelas, las universidades, la sociedad civil, los movimientos sociales y los espacios digitales, desde los consejos y sindicatos de estudiantes hasta los consejos nacionales de la juventud y los movimientos de protesta que han remodelado las agendas de reforma educativa. Propone el primer indicador global para supervisar la participación de los jóvenes en la legislación y la elaboración de políticas educativas, y pide mayores garantías jurídicas, mecanismos institucionales, recursos y voluntad política para pasar de la consulta simbólica a la toma de decisiones compartida con los jóvenes, especialmente ahora que el mundo se acerca a la fecha límite de los ODS para 2030 y diseña la próxima agenda educativa global.